Lo primero que tienes que hacer cuando llegues a Úbeda es ir a la Plaza Vázquez de Molina, ya que en ella se concentran los más importantes monumentos de interés, los cuales constituyen el mejor ejemplo de arquitectura renacentista existente en toda España.

No te preocupes, si cuando contemples la plaza tienes la sensación de haberte trasladado en el tiempo, es algo totalmente normal, ya que gracias a la buena conservación de los edificios creerás estar inmerso en el siglo XVI.

Desgraciadamente, no todos los edificios que encuentres a tu paso podrás ver su interior. Sólo puedes disfrutar de algunas iglesias como la Colegiata de Santa María, antigua Mezquita Mayor, y la Sacra Capilla de El Salvador; y de grandes palacios como el Palacio del Deán Ortega, actual Parador de Turismo, y el Palacio Vázquez de Molina, hoy Ayuntamiento. Aunque no son visitables, el Palacio del Marqués de Mancera, antiguo Convento de las Siervas de María; el Antiguo Pósito, actual comisaría de la Policía Nacional; y la Cárcel del Obispo, sede de los Juzgados, merece al menos, que fijes tu atención en sus fachadas.