Ésta es otra de las plazas más bellas y con más encanto de Baeza. Al igual que la Plaza de Santa María, una fuente, llamada de Los Leones, de grandes dimensiones custodia todo el enclave.

La Fuente de los Leones, monumento arqueológico procedente de la ciudad romana de Cástulo (cercana a Linares), está coronada por la estatua de Imilce, princesa íbera y esposa de Aníbal. Esta fuente simboliza para Baeza el orgullo de haberse convertido en centro nobiliario y eclesiástico. Por eso, en esta plaza se concentraban los más altos edificios de la época como La Antigua Carnicería (actual sede de los Juzgados) y La Audiencia Civil y Escribanías Públicas (actual Oficina de Turismo). Aunque estos edificios no son visitables, es fundamental hacer una pequeña mención sobre ellos.

La Antigua Carnicería ha tenido diferentes usos, desde secadero de pieles, archivo histórico y museo hasta sede del Patronato de Juventud y Deportes. En la actualidad, es sede de los Juzgados de Baeza.

Su fachada está compuesta por dos cuerpos bien diferenciados. En el primero, se abre una sencilla puerta adintelada y tres ventanas con rejas. A ambos lados, podrás observar, el escudo del Corregidor y el de la ciudad. Destacan en la parte superior las diversas rosetas entre las molduras. En el segundo cuerpo se forma un mirador con pilares cuadrados, que se interrumpe en el centro por un grandísimo escudo imperial. Por otra parte, el forjado del interior está apoyado sobre seis columnas con capiteles de bola.

La Audiencia Civil y Escribanías Públicas fue llamada también Casa del Pópulo debido a que una imagen de la Virgen del Pópulo estaba colocada sobre uno de sus balcones. Actualmente, esta imagen no existe, pero cuenta la tradición, que los guerreros baezanos se postraban ante ella cuando iban a luchar contra los musulmanes.

El edificio, de estilo plateresco, obtuvo la licencia del Concejo en 1511 para convertirse en su Casa de Audiencia. Como curiosidad, se construyó rompiendo la muralla musulmana que hay justo detrás, eso sí, conservando la capilla y el altar que se habían edificado con anterioridad.

El monumento consta de dos pisos. En su exterior, podrás ver, en el cuerpo inferior, seis huecos adintelados entre columnas adosadas que sostienen un entablamento corrido con siete leones echados. Además, sobre las claves de los dinteles, hay seis escudos de la ciudad. En el piso superior, ocupado por la Audiencia, se dibujan unas ventanas con columnas abalaustras. Asimismo, hay escudos imperiales y el del Corregidor, así como, decoración clásica pagana. En el interior, el piso bajo se cubre con una techumbre plana y el superior con un sencillo artesonado de madera.

Por último, merece la pena que observes el arco que da paso a la muralla, el de Villalar, que fue construido para conmemorar la batalla de dicho nombre (Valladolid, 1521), en la que triunfaron las tropas de Carlos I contra los Comuneros de Castilla.