La Iglesia de San Nicolás de Bari es otra de las pocas iglesias góticas que encontrarás en la ciudad. Aunque fue construida en los siglos XIV y XV, durante el siglo XVI, debido a la gran fuerza que tuvo el Renacimiento en Úbeda, se le incorporan algunos elementos de dicho orden plasmados en la rejería y en una de sus portadas. Aunque, se le considera uno de los mejores ejemplos del gótico andaluz, no es muy visitada, ya que no se encuentra dentro del casco histórico.

Si te fijas, la fachada principal de San Nicolás tiene similitudes con las portadas de las iglesias de San Pablo y San Isidoro, ya que responde a un gótico flamígero tardío. Esto es debido, a que el obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce fue el encargado de promover todas estas obras. En la fachada también destaca el arco ojival flanqueado por pináculos, así como la decoración a base de motivos vegetales. Si observas con detenimiento la parte superior, encontrarás la imagen de San Nicolás.

Andrés de Vandelvira también participó en la construcción de este edificio, ya que fue el encargado de levantar la otra portada en el siglo XVI por mandato del obispo Francisco Delgado, cuyo escudo podrás observar en los laterales de dicha fachada. Esta portada responde a un estilo clásico, donde se dibuja un arco de medio punto con columnas pareadas a los lados, y un cuerpo formado por tres arcos con una interesante decoración escultórica realizada por Lorenzo Brogio.

En el interior observarás que sigue la estructura gótica: planta de tres naves y cabecera poligonal cubiertas por bóveda de crucería que apoyan sobre pilares, cuyas columnas y capitales tienen decoración vegetal. Aquí, destaca la capilla del Deán Ortega con portada plateresca y una reja de forja policromada, que fue hecha por Juan Álvarez de Molina en Toledo. Su portada presenta una decoración escultórica con temática de carácter funerario, pues consiste en un gran arco de triunfo, enmarcado por columnas con anillos de calaveras que simbolizan la muerte y cabezas de querubines que recuerdan la esperanza de la resurrección.

De su interior, es interesante que también te fijes en la Sacristía, ya que fue diseñada por Andrés de Vandelvira bajo las órdenes de Diego de los Cobos a mediados del siglo XVI. Está cubierta por bóveda de cañón decorada con casetones. En su portada encontrarás su escudo flanqueado por ángeles.

Por último, hay que mencionar que su torre fue una de las más altas de la ciudad, pero se rebajó en 1832 debido al ruinoso estado en el que quedó tras el terremoto de 1755.

Precio de la entrada

La entrada es gratuita.