Justo enfrente del Palacio de Jabalquinto encontrarás la Iglesia de Santa Cruz. Esta iglesia se caracteriza porque es una de las pocas de estilo románico que se ha conservado en perfecto estado hasta nuestros días. Datada a finales del siglo XIII, se construyó con motivo de la conquista de Baeza por Fernando III.

Este edificio ha sufrido numerosas transformaciones, tanto en su exterior como en su interior. En el siglo XV, debido a una ampliación, desaparece la portada norte de la iglesia, en la que se construye una capilla. La actual portada principal procede de la iglesia de San Juan Bautista.

Merece la pena que te fijes en su fachada, ya que fue cubierta por estructuras neoclásicas. Esto lo podrás ver muy bien en la decoración de los capitales de las columnas. En su interior, la cubierta mudéjar fue sustituida por la actual debido a su mal estado y en el siglo XX la primitiva estructura fue restaurada y despojada de su decoración clásica por la Dirección General de Bellas Artes.

Podrás observar que sus muros y el ábside son de mampostería, y que están rematados por una cornisa moldurada. La portada principal, de sillería, presenta un cuerpo saliente compuesto por un vano de medio punto con arquivoltas lisas, que está apoyado sobre columnas con capiteles de hojas de acanto. Al igual que la otra fachada se remata con una cornisa moldurada.

En su interior podrás diferenciar tres naves, cubiertas por artesonado de madera, sostenidas por columnas de piedra. Resalta la nave central, pues termina en una bóveda de cañón. Allí encontrarás un ábside semicircular que está cubierto por pinturas al fresco de principios del siglo XVI.

Precio de la entrada

La entrada es gratuita.