La Iglesia de San Pablo ubicada en las cercanías de la Plaza Vázquez de Molina merece la pena que la visites porque no es un puro ejemplo renacentista, ya que se recoge en ella dos estilos arquitectónicos completamente distintos, como es el románico y el gótico, combinado con motivos renacentistas. Además, es una de las iglesias más antiguas de la ciudad, pues fue construida durante la época visigoda, aunque ha tenido posteriores remodelaciones.

Aunque la plaza Primero de Mayo, lugar donde se encuentra, ha quedado en la actualidad desplazada en importancia civil por la Plaza Vázquez de Molina, esto no ocurría hasta el siglo XV, ya que en ella se reunía el Concejo de la ciudad y la mayor parte de las familias nobiliarias.

En cuanto al edificio, como podrás observar, en una de sus portadas (la que se encuentra en la calle Cervantes), llamada también De Los Carpinteros, es un clara muestra de la arquitectura románica. Sin embargo, aquélla que da a la plaza es de estilo gótico isabelino –donde predominan arcos y motivos vegetales–, aunque se ha conservado el ábside de la antigua construcción románica. La parte renacentista la podrás ver, en la otra fachada lateral, que está compuesta por una torre, cuyo tejado es de cerámica bicolor, y una fuente.

Al entrar en su interior encontrarás una planta de tres naves y una cabecera poligonal con bóveda de crucería, de estilo gótico tardío. Al igual que otras iglesias de Úbeda cuenta con capillas funerarias que tienen rejería plateresca. En la mayoría de sus capillas se sitúan imágenes procesionales de algunas cofradías de la localidad.

Fue declarado Monumento Histórico-Nacional en 1926.

Precio de la entrada

La entrada es gratuita.