Actual convento de los Padres Carmelitas, se fundó en el año 1587 bajo la advocación de San Miguel. En este lugar, murió San Juan de la Cruz el 14 de diciembre de 1591.

El convento alberga la Iglesia de San Miguel, un oratorio y un museo dedicados a San Juan de la Cruz. La iglesia, de corte neoclásico, se levantó en el siglo pasado, sustituyendo a la construida en el siglo XVII.

Como observarás, en la fachada principal se encuentra una hornacina que alberga una escultura de tres metros en piedra que representa a San Miguel Arcángel, obra del escultor ubetense Marcelo Góngora. Su interior consta de tres naves con crucero, cubiertas por bóvedas de medio cañón y cúpula de media naranja con linterna. Destaca sobre todo el exterior de la cúpula decorada con cerámica vidriada de colores, que podrás observar desde la Muralla.

También cabe resaltar las pinturas en el camarín y capilla mayor que representan la conquista de Úbeda por San Fernando y escenas de la vida de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. Asimismo, sobresalen los cuadros que representan escenas bíblicas como la Resurrección de Cristo, San José, Cristo de la Buena Muerte y el Rapto de Elías, obras del pintor ubetense Manuel García Villacañas.

El templo alberga a las Cofradías del Cristo de la Buena Muerte y a la de la Virgen del Carmen.

Junto al convento se construyó en 1627 un oratorio que aloja el sepulcro de San Juan de la Cruz, siendo el primer templo del mundo católico edificado en su nombre. El oratorio, de una sola nave, tiene un pequeño coro alto que ocupa el lugar donde estuvo la celda en la que murió San Juan y en el que se levantó un templete que contiene sus reliquias. En este lugar, sobresale la cabecera en forma octogonal que está cubierta por un retablo de estilo barroco, todo ello coronado por una talla del Cristo de los cuatro clavos (siglo XIII). Por otra parte, una imagen de San Juan, preside el retablo, mientras que a ambos lados, se encuentran San Elías y Santa Teresa. En el pasillo central verás una escultura yacente del Santo. En la actualidad, no se encuentran sus restos aquí, sólo algunas de sus reliquias, ya que fueron llevados a Segovia.

El convento también cuenta con un Museo, que recuerda la vida y la muerte del Santo, así como, con una biblioteca sanjuanista, que reúne algunas de sus obras. También hay una Casa de Espiritualidad.

Precio de la entrada

La entrada es gratuita.